La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha acogido el I Encuentro de Cooperación Canarias-África, en donde han participando representantes de distintas ONGs y coordinadoras africanas de los países de Senegal, Cabo Verde, Mauritania y Marruecos. Ha sido un foro de encuentro y reflexión sobre la cooperación de Europa con África. Entre los asistentes, acudió Avelino Fernández, representante de la Plataforma de ONGs de Cabo Verde, que expuso su realidad sobre la cooperación para el desarrollo.
¿Cuáles son los principales objetivos que se ha marcado la Plataforma de ONGs de Cabo Verde que usted preside?
La Plataforma de ONGs de Cabo Verde conmemora este año su décimo aniversario y ya cuenta con 180 asociaciones y ONGs miembros. La misión de la Plataforma es la capacitación. Intentamos capacitar a todos nuestros miembros y ONGs para que puedan trabajar mejor con los beneficiarios directos de las ayudas, con las personas más pobres.
Entonces, este tipo de encuentros, como el que se organiza en Gran Canaria en colaboración con la ULPGC, les aporta bastante en materia de formación...
Es de extraordinaria importancia. Primero, porque nos permite intercambiar conocimientos y experiencias con otras coordinadoras de ONGs, tanto de Canarias como de los otros países que están participando. Y también es importante porque permite establecer una red de diálogo, de conocimiento que permite, posteriormente, intercambiar experiencias a distancia. El conocimiento que se establece durante este tipo de encuentros es fundamental y gracias a las ONGs de Canarias y de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria nos dan la posibilidad de tener más contacto.
¿Cuál es el papel que debe tener la Universidad en la cooperación?
Es muy importante, porque nosotros trabajamos con actividades prácticas con la población. Para tener estas actividades prácticas, precisamos de un soporte tecnológico. Entonces, es necesario establecer un tipo de acuerdo entre las asociaciones que ejecutan trabajos prácticos en el terreno y las instituciones que hacen investigación, como las universidades. Es fundamental para que se pueda hacer acciones con mejores resultados.
Un compañero suyo de otra ONG ha comentado que las investigaciones que se aplican desde Europa en otros países subdesarrollados no está acorde con sus necesidades. ¿Está de acuerdo?
Es normal, porque quien desarrolla proyectos en países del norte no vive la realidad nuestra. Pero es una cuestión de cultura. Si no se conoce la cultura del país se hace muy difícil comprender qué problemas hay, y si no encuentra la raíz profunda del problema, es imposible que encuentre la mejor solución. Entonces, este intercambio es importante y de igual manera, que antes de conceder un proyecto exista contactos y encuentros para que los proyectos sean desarrollados paralelamente a las ONGs, tanto del norte como del sur.
¿Qué le parece las iniciativas del voluntariado universitario?. ¿Es interesante esta labor junto a la que desarrollan las ONGs?
La ULPGC nos ha presentado este Programa de Voluntariado. Para mí es muy importante y próximamente comentaré el interés de la plataforma que presido en colaborar con la Universidad en este aspecto, para recibir voluntarios que terminan su formación en áreas sociales, pero también para recibir estudiantes que aún están formándose, para que ayuden y apoyen a las ONGs de Cabo Verde en el encuentro de parcelas técnicas y financieras.
¿Cuáles son los proyectos más inmediatos que hay que desarrollar en Cabo Verde?
Cabo Verde necesita enseñar a la comunidad local a producir. Tenemos un nivel de desarrollo humano que, comparado con otros países de África, es razonable, pero todavía somos un país muy dependiente y vulnerable. Entonces hay que consolidar los avances sociales y esto se puede hacer con empleo permanente, que pueda dar recursos mayores para cada zona.