Gerardo Delgado ofreció en el Paraninfo de la ULPGC una ilustrativa conferencia sobre el desarrollo de la Física y de la Real Sociedad que él preside en España. Fue durante el acto de Investidura de Doctores. Su crítica constructiva hacia el tipo de enseñanza que actualmente impera en España y que aleja a la física de los alumnos y de la sociedad fue uno de sus principales argumentos. Sin embargo, reconoce que en los últimos 20 años, las investigaciones científicas en esta área se han multiplicado por diez.
1. Durante su conferencia indicó que, durante las últimas Olimpiadas que se organizan entre estudiantes de Secundaria de todos los países, el equipo de España quedó entre los cinco peores países. ¿Por qué cree que se produce esto?
El problema está en la educación. Para explicar esto habría que remontarse a los años 20. Ya entonces se pasó de seis horas de clase en Física a cinco horas. Hoy se dan sólo dos horas e incluso son optativas. Tenemos una situación tan extraña que hay estudiantes universitarios que pueden estudiar carreras típicas de Ciencias, como Medicina por ejemplo, sin estudiar Física, cuando tanto la Física, como la Química y las Matemáticas son esenciales para la Medicina, a no ser que queramos practicar una medicina de hace 2.000 años. A esto hay que añadir que la Física que se da es muy mala y aleja a los estudiantes de ella para siempre. Si se les pregunta a los estudiantes dirán que es una materia aburrida y difícil, cuando es una maravilla que supone abrir los ojos a lo que nos rodea y mirar cómo funciona la naturaleza.
2. ¿Entonces el problema no es sólo de horas, sino del tipo de docencia?
Cuando tienen pocas horas los profesores no pueden hacer otra cosa que cubrir el expediente. En la Ciencia es esencial la pasión al servicio de la idea, como decía Ramón y Cajal. Y si uno no pone pasión es incapaz de aprender nada. Los científicos somos personas que vibramos con el deseo de aprender. Yo he llegado a afirmar que tal y como está la enseñanza de la Física es preferible que la supriman. Así, al menos los estudiantes podrían llegar a tener el deseo de saber qué es eso de la Física. Si no, se alejan totalmente.
3. ¿Cómo cree que se puede remediar esta situación?
Conviene aumentar el número de horas lectivas. Hay que estudiar cómo hacerlo. Se puede reestructurar toda el área de Ciencias, combinando la Física y la Química con la asignatura de Tecnología. En segundo lugar, la Física es una Ciencia Experimental. Un chico de cinco o diez años llega a la Física por los experimentos y hay experimentos que cuestan dos euros. Con experimentos fue como yo me enamoré de la Física.
4. Sin embargo, también comentó en la conferencia que en los últimos 20 años el número de proyectos de investigaciones científicas en España se ha multiplicado por diez. ¿Cómo se explica ese crecimiento con un nivel bajo en conocimientos básicos de Física?
Bertrand Russel decía que “la educación para los malos no tiene interés y para los buenos tampoco, porque los buenos son capaces de sobrevivir a cualquier sistema educativo”. Pienso que en cualquier sistema educativo hay personas que salen buenas. He tenido y tengo estudiantes haciendo la tesis conmigo que han sufrido ese tipo de enseñanza y que son gente muy buena, porque estadísticamente hay gente buena. Aparte de eso, no olvidemos que quienes han propiciado el gran salto de la investigación en España en los 20 últimos años venían de una formación mucho mejor que la que se da hoy.
5. Ha visitado el Parque Tecnológico de la ULPGC. ¿Qué impresión le ha dado?
Estuve visitando el Parque Tecnológico de la ULPGC y realmente me han entusiasmado. Los nichos para crear empresas son una idea fantástica, porque eso es exactamente entender el Siglo XXI. España ha dejado de ser el país pobre y agrario que era en los años 80 cuando entró en la Unión Europea y se puede situar en el futuro como país para desarrollar ciencia y tecnología propias. Las empresas que están en Tafira son de tecnología y de personas jóvenes que tienen ilusión. No conozco que exista algo así en otras universidades españolas y pienso citar el ejemplo de Las Palmas. Nunca había visto nada igual y me voy muy contento.