Dr. Manuel González Rodríguez,
Decano de la Facultad de Informática de la ULPGC
Las titulaciones de Ingeniería Informática (Ingeniería Informática, dos ciclos; Ingeniería Técnica de Sistemas e Ingeniería Técnica de Gestión de un solo ciclo) vienen impartiéndose en todas las universidades españolas tanto públicas como privadas estando implicados en estos estudios, actualmente, un total de 80 centros. La titulación de Ingeniería Informática es la que más alumnos tiene matriculados (95.000) representando el 70% de los alumnos de las ingenierías en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) siendo el 25% de todas las enseñanzas técnicas. El número total de titulados oficiales supera los 65.000, lo que hace que la Ingeniería en Informática sea la segunda Ingeniería en cuanto al número de profesionales, superada únicamente por la Ingeniería Industrial . El 86,22% de los empleados del sector informático tiene un contrato fijo y la demanda de profesionales de la informática es cada vez mayor (más de 70.000 en España y de uno a tres millones en la UE) . Estas cifras, nos lleva a reflexionar sobre el peso y la influencia de este colectivo en el tejido socio-económico del país y que supone en torno al 4,5% del PIB europeo y el 2,5% del español. Las TIC son una notable fuente de empleo de calidad y de crecimiento económico. Se calcula que el 30% de ese crecimiento de los últimos años en el mundo ha sido debido a las mismas. Esta presencia masiva del colectivo de titulados en Ingeniería Informática no se corresponde con el peso real del mismo en cuanto a poder de decisión se refiere. Los responsables de esta situación pueden ser el intrusismo, la falta de competencias y atribuciones profesionales.
La Conferencia de Decanos/Directores de Informática (CODDI) constituida por la totalidad de las Facultades y Escuelas que imparten los Títulos de Ingeniería Informática, mostró su interés por el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) en febrero de 2001 creándose una comisión dentro de la CODDI para estudiar el impacto de los estudios de informática en el EEES.
Por ello, cuando la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) realizó la convocatoria de elaboración del Libro Blanco de Ingeniería Informática, la CODDI decidió presentarse a la misma, obteniendo la responsabilidad de su elaboración con el proyecto EICE (Estudios Universitarios de Informática y Convergencia Europea). Lo primero que nos encontramos al analizar la situación actual en España es:
- Existen planes de estudios de distinta duración (3, 4 y 5 años)
- Distinta carga docente por curso, que abarca desde 70 a 90 créditos/año
- Distintos número de cursos por ciclo, desde 3+2, 2+3, hasta 2.5+2.5.
- Catálogo de Títulos muy amplio: en Humanidades 25 titulaciones; en Experimentales-Salud 35; en Sociales-Jurídicas 30; en enseñanzas Técnicas 58.
- El número de créditos para obtener una misma titulación puede ser diferente, dependiendo de la universidad donde se imparta. Por ejemplo, la titulación de Ingeniero en Informática hay centros que imparten 300 créditos en cuatro cursos y otros centros 375 créditos en cinco cursos. La Ley de Reforma Universitaria (LRU) apostó por la organización de la enseñanza en ciclos, pero los resultados no han sido los esperados, debido a que las carreras de 3 años acaban siendo versiones reducidas de las de 5 años: no es lo mismo organizar un plan de estudios para dar un título profesional a los tres años que a los cinco años. Todo esto ha dificultado el reconocimiento de los estudios en la Unión Europea (UE) y, por consiguiente, la dificultad de los titulados españoles para acceder a puestos de trabajo en la UE. Pensamos que el EEES podría ser el medio de encauzar las soluciones apropiadas a los problemas de las titulaciones en España.
La diversidad de diferentes disciplinas que componen lo que denominamos Informática, y su papel central en todo lo relacionado con las TIC podrían llevar a la tentación de crear múltiples titulaciones informáticas. Sin embargo, la CODDI, tuvo claro desde el principio que este tipo de planteamientos no beneficiaría a la conceptuación de la profesión en nuestra Sociedad y tampoco facilitaría la adaptación a los cambios en el sector.
Por tanto, y dado que uno de los objetivos planteados por el Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) consistía en reducir el catálogo de titulaciones, el proyecto EICE se ha diseñado para definir una única titulación de grado: Ingeniería en Informática, y que las especialidades se impartieran en los cursos de Master.
Partiendo de la premisa de que se producirá una demanda de estos profesionales en un futuro muy próximo, desde el Libro Blanco de la Ingeniería Informática se recomendó:
- Una estructura organizada en dos ciclos: Grado y Master
- Una única titulación de Grado denominada Ingeniería en Informática (de carácter generalista), con competencias profesionales plenas para el ejercicio de la profesión.
- Que los estudios de Grado constaran de 240 créditos European Credit Transfer System (ECTS) y estuviesen organizados en 4 años con la realización de un Proyecto Fin de Carrera.
- Los Contenidos Formativos Comunes de la titulación deben representar un 60% de la carga de los estudios.
- El Master estará destinado a la especialización profesional, o bien, a su preparación para la investigación y tendría entre 60 y 120 créditos ECTS.
Todas estas recomendaciones creemos que han sido recogidas en la Ficha Técnica de Propuesta del Título Universitario de Grado, según RD 55/2005 para enseñanzas de Grado en Ingeniería Informática, siendo mejorables los Contenidos Formativos Comunes. La CODDI prepara la presentación de enmiendas a la Ficha Técnica.
Teniendo en cuenta que tanto la titulación de Grado como la de Master deben de pasar evaluaciones de calidad, sería conveniente el establecimiento de unos indicadores de calidad. Se debería establecer un primer nivel de indicadores que nos permitan evaluar el proceso de implantación del nuevo modelo, de forma que se puedan introducir las medidas correctoras pertinentes.
Las nuevas formas de aprendizaje exigen un esfuerzo extraordinario de adaptación de estudiantes y profesores, materiales docentes, forma de trabajo, formas de evaluación, formas de relación, espacios docentes, laboratorios dedicados a practicas, prácticas en empresa bien articuladas y controladas y un largo etcétera sobre el que planea la sombra de una enorme colisión si no se trabaja de forma decidida sobre los aspectos docentes de la actividad del profesorado.
El nuevo modelo de enseñanza-aprendizaje dentro del EEES debe hacer posible un cambio real del modelo docente actual; se le pide al profesorado cambiar de mentalidad tanto individualmente como colectivamente, y que sea el auténtico motor del cambio para una enseñanza de calidad. La dedicación a la docencia debe ser reconocida de forma clara y ha de ser válida en los procesos de promoción del profesorado.
Por último, las universidades canarias y el Gobierno de Canarias tienen que hacer un gran esfuerzo para la puesta en marcha de Masters de calidad y no generar una universidad con una corta visión de futuro, y desconectada con la dinámica y los problemas de la sociedad que pueden traer consecuencias irreparables a medio y largo plazo.