El mes de junio se caracteriza en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria por ser una época en la que se presta atención preferente a todos aquellos estudiantes que desean ingresar en la Universidad, es decir, a los futuros universitarios.
Cada curso académico unos 4.000 estudiantes ingresan en la ULPGC. De forma mayoritaria proceden de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), es decir, han cursado estudios de Bachillerato, si bien también tienen acceso otros colectivos como los procedentes de Formación Profesional, ya titulados o mayores de 25 años.
Para todos ellos, el mes de junio es una etapa en la que tienen que estar atentos para hacer llegar a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria sus preferencias a la hora de ingresar en una titulación determinada de las más de 50 que están a su disposición en esta Universidad. Entre el 16 de junio y el 5 de julio, los estudiantes pueden realizar la preinscripción señalando hasta 8 titulaciones por orden de preferencia. Desde el curso 2001/02, la ULPGC tiene implantados los procesos de matrícula utilizando las nuevas tecnologías, con lo que puede realizarse desde cualquier ordenador que esté conectado a Internet, simplemente contactando con la página web institucional http://www.ulpgc.es, en cuya portada se encuentra el apartado para realizar la preinscripción o, en su día, la matrícula.
Ya en julio, la ULPGC publica el listado provisional de los alumnos admitidos en las carreras con límite de plazas y el listado de adjudicación de titulaciones sin límite de plazas. La asignación de plazas siempre está relacionada con haber cursado la opción adecuada en los estudios previos y con la nota que se ha obtenido en la PAU o la vía de acceso de que se trate.
Este año, de forma novedosa, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el Instituto Canario de la Mujer van a poner en marcha un programa para la captación de mujeres para las titulaciones técnicas y científicas. En la ULPGC hay más estudiantes mujeres que hombres pero se detecta que eligen mayoritariamente titulaciones sociales, de humanidades o de salud, dejando de lado las científicas o técnicas, a pesar de que son éstas las más demandadas por el mundo profesional. Con este programa se quiere invertir esta tendencia y desarticular posibles prejuicios sociales que asocian este tipo de formación con los varones.